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CoMov diseñó un fondo para la CChC que movilizó $300 millones para capacitación en construcción.

  • antoniadelamaza
  • hace 1 día
  • 3 Min. de lectura

El Fondo Institucional Construcción con Talento permitió resolver una falla estructural del sistema de capacitación chileno en un sector marcado por la subcontratación y el trabajo por proyectos. En su

primer año, benefició a más de 300 personas en cuatro regiones del país.


Un problema estructural del sistema de capacitación en Chile —diseñado para empresas con relaciones laborales estables— encontró una solución concreta en el sector de la construcción. A través del Fondo Institucional Construcción con Talento, desarrollado por CoMov para la Cámara Chilena de la Construcción, se creó un mecanismo colaborativo que permite coordinar y ejecutar recursos de franquicia tributaria que históricamente no se utilizaban.


La iniciativa aborda una característica propia del rubro: una estructura productiva basada en proyectos, con alta subcontratación y relaciones laborales temporales. En ese contexto, las empresas principales no capacitaban porque los trabajadores no tenían contrato directo, mientras que las empresas subcontratistas tampoco invertían en formación debido a la alta rotación. El resultado era una brecha persistente de habilidades y recursos que quedaban sin ejecutar.


El sistema de capacitación fue pensado de manera vertical, pero la construcción funciona en red. Este fondo permitió resolver esa desconexión y transformar recursos que se perdían en capacitación efectiva para personas”, señaló Francisco Carrillo, socio de CoMov.


Resultados del primer año

Durante 2025, el fondo permitió realizar 18 programas de capacitación, de entre 100 y 120 horas cada uno, con la participación de 31 empresas del sector, movilizando $300 millones en aportes de franquicia tributaria a través del OTIC de la CChC y mediante aportes directos de franquicia tributaria realizados por empresas. En total, se capacitaron 318 personas, con una inversión cercana a $1 millón por participante.


Las capacitaciones se concentraron principalmente en la Región Metropolitana, aunque también se desarrollaron acciones en Antofagasta, Maule y La Araucanía. En varios casos, los programas incluyeron certificación de competencias laborales por medio de ChileValora, fortaleciendo la empleabilidad de los participantes.


Los cursos abordaron oficios críticos para el sector, como soldadura, instalador eléctrico, carpintería y terminaciones, rigger (asistente de operador de grúa), operador de equipos, trazador y administración de bodegas, este último enfocado exclusivamente en mujeres.


Articulación con OTEC y proyección

Una vez comprometidos los recursos por parte de las empresas, el trabajo se centró en articular la oferta formativa a través del OTIC CChC con OTEC de alto estándar como INACAP, Infocap y SK Capacitación, considerando disponibilidad de sedes, horarios y condiciones territoriales.


Desde la Cámara Chilena de la Construcción destacan que el mecanismo ha sido bien evaluado por las empresas participantes, varias de las cuales ya comprometieron recursos para el próximo período. Para 2026, el objetivo es alcanzar los $1.000 millones en aportes, adelantando los compromisos para iniciar antes las capacitaciones y permitir que los trabajadores participen sin afectar la continuidad de los proyectos.


Este fondo ha sido clave para reactivar la capacitación en la industria de la construcción, en un contexto donde por años los recursos disponibles no se estaban utilizando”, señaló Matías Donoso, subgerente de Formación y Capital Humano de la CChC.


Hoy estamos logrando que la formación vuelva a ser una herramienta efectiva para desarrollar capital humano, fortalecer la productividad del sector y acompañar el crecimiento de la industria, sin afectar la continuidad de los proyectos. El desafío ahora es escalar este modelo, comprometer los recursos con mayor anticipación y partir antes con las capacitaciones”, finalizó Donoso.


El sistema colaborativo, además, es replicable en otras industrias, pudiendo orientarse a estudiantes de liceos técnicos, personas derivadas desde OMIL o procesos de reinserción laboral. Para 2026, ya se proyecta una línea de capacitación enfocada en construcción vinculada a la minería, con énfasis en formar trabajadores de las mismas regiones donde se desarrollan los proyectos.


 
 
 

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